
Moisés Royo · 11 septiembre 2026 · Informes periciales
Cuando el agua vuelve por donde no debe
Una patología de saneamiento no se entiende mirando solo el acabado. Hay que abrir, comprobar y reconstruir la causa
Bote sifónico manipulado y apertura de pavimento en baño para comprobar una patología de saneamiento en una vivienda
Hay defectos que no se ven hasta que la obra se abre.
Un baño puede parecer terminado y, sin embargo, no estar correctamente ejecutado. En este caso, el síntoma era claro: al usar los lavabos o el inodoro, el agua retornaba por la ducha. La imagen del bote sifónico abierto no muestra solo una pieza alterada. Muestra el punto en el que una instalación deja de ser una hipótesis y empieza a convertirse en prueba.
El informe documenta que el elemento interior del bote sifónico aparecía cortado, irregular o manipulado, afectando al funcionamiento hidráulico previsto. También relaciona el fallo con la ausencia de pendiente suficiente, la falta de ejecución de la ventilación primaria prevista y una configuración de doble sifonamiento.
En una vivienda terminada, abrir un baño no es una decisión menor. Se hace cuando el síntoma exige comprobar lo que el acabado oculta: trazados, pendientes, conexiones, registros, ventilación y coherencia con el proyecto.
La arquitectura pericial trabaja precisamente ahí: donde el problema visible obliga a reconstruir la causa invisible.
¿Necesitas analizar un problema constructivo?
Si existe una discrepancia entre proyecto, obra ejecutada, certificaciones o modificaciones durante la construcción, un informe pericial puede reconstruir esa secuencia y determinar qué diferencias son técnicamente relevantes.
relacionado


¿Para qué sirve realmente un informe pericial de arquitectura?

¿Qué ve un perito cuando todos miran el mismo edificio?
